Las arrugas de expresión son parte de tu historia, pero no tienen por qué definir tu reflejo. Con los neuromoduladores, relajo de forma selectiva los músculos que marcan la frente, el entrecejo y las patas de gallo. El resultado es un rostro descansado, luminoso y completamente natural.
Déjame tus datos y te contacto personalmente para resolver tus dudas.
Utilizo una técnica de microinyecciones precisas en puntos estratégicos de los músculos faciales que generan las arrugas de expresión. No es cirugía ni invasivo. Trabajo únicamente en la frente, el entrecejo y las patas de gallo, las zonas donde más se notan estos surcos dinámicos.
Lo que hago es relajar de forma selectiva esos músculos, suavizando las arrugas que se marcan cuando sonríes o frunces el ceño. El efecto es gradual y natural: tu cara sigue siendo la tuya, solo que descansada. Evalúo cada rostro de manera personalizada porque cada paciente es único, y lo que funciona para una persona puede no ser exactamente lo mismo para otra.
La sesión dura apenas 15-20 minutos. Las agujas son ultrafinas, prácticamente imperceptibles. Muchos pacientes me dicen que lo que más les sorprende es lo rápido que pasa, y lo poco que molesta.
"Mi objetivo no es congelarte la cara, sino que te sientas más descansado y joven sin que parezca que te has 'hecho algo'. La naturalidad es lo primero."
Primero hablamos. Evalúo tu cara, observo cómo se marcan tus arrugas cuando expresas emociones, y te explico exactamente qué podemos conseguir. Respondo todas tus dudas sin presiones. Es importante que te sientas cómodo y seguro antes de cualquier cosa.
En 15-20 minutos, con agujas ultrafinas. No necesitas anestesia, aunque puedo aplicar una crema anestésica si lo prefieres. Puedes incluso charlar conmigo mientras trabajo. Es un procedimiento muy tolerado que la mayoría de personas describe como pequeños pellizcos sin dolor.
Los primeros efectos los verás a partir del tercer día. El resultado completo aparece entre los 10 y 15 días. A los 15 días te cito para un seguimiento y verificar que estás completamente satisfecho con el resultado. Cualquier ajuste se puede hacer en esa revisión.
Tu expresión sigue siendo la tuya. Las arrugas se suavizan, pero no te verás congelada. La gente notará que te ves descansada, no que te has 'hecho algo'.
Recuperación inmediata. Acabas la sesión y te vas a trabajar, a la compra o donde tengas que ir. Solo te pediré que no hagas ejercicio intenso ni te tumbes las 4 horas siguientes.
Millones de tratamientos realizados en todo el mundo. Es uno de los procedimientos estéticos más seguros que existen. Efectos secundarios graves son prácticamente inexistentes.
Si en algún momento decides no continuar, el efecto desaparece gradualmente y tu cara vuelve a la normalidad. No hay compromisos a largo plazo.
Las molestias son mínimas. Utilizamos agujas ultrafinas y la sesión dura apenas 15-20 minutos. La mayoría de pacientes lo describen como pequeños pellizcos que se toleran perfectamente sin anestesia.
Los resultados duran entre 4 y 6 meses. Con tratamientos regulares, muchos pacientes notan que la duración se extiende progresivamente.
Mi objetivo es siempre un resultado natural. No se trata de congelar la expresión, sino de suavizar las arrugas manteniendo tu expresividad. La gente notará que te ves descansado/a, no que te has hecho un tratamiento.
Sí, puedes retomar tu actividad normal inmediatamente. Solo te pediré que no hagas ejercicio intenso ni te tumbes durante las 4 horas siguientes.
Los primeros efectos aparecen a partir del tercer día. El resultado completo se aprecia entre los 10 y 15 días tras la sesión.