Si notas que tu óvalo facial ha perdido definición, que la piel ya no está tan firme como antes, el HIFU es probablemente lo que estás buscando. Es ultrasonido focalizado de alta intensidad que trabaja en las capas profundas de la piel — donde se genera el colágeno — sin tocar la superficie. Sin bisturí, sin agujas, sin tiempo de baja.
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El HIFU utiliza ondas de ultrasonido focalizado de alta intensidad que penetran en las capas profundas de la piel — específicamente en la zona del SMAS (la membrana muscular aponeurótica superficial). Es precisamente donde se genera el colágeno de forma natural. Sin tocar la epidermis, sin agujas, sin cirugía.
Es como si activáramos el mecanismo de reparación de tu piel desde el interior. Esas ondas crean un efecto térmico controlado que estimula la producción de colágeno nuevo. Ese colágeno se va regenerando durante 2-3 meses, lo que produce un efecto lifting progresivo — tu óvalo facial se redefine gradualmente.
"He elegido trabajar con HIFU porque respeta los procesos naturales de tu cuerpo. No es una solución de bisturí, es como darle a tu piel una orden para que se repare a sí misma. Eso es lo que me fascina: que el lifting venga de dentro hacia afuera, no impuesto desde fuera."
En tu primera cita, evalúo la calidad de tu piel, el grado de flacidez y si el HIFU es realmente la opción perfecta para ti. A veces, si la flacidez es más severa, sugiero combinar HIFU con hilos tensores para un resultado aún más espectacular.
La sesión dura entre 45 y 60 minutos. Aplicamos gel de ultrasonido y voy aplicando la energía HIFU de forma precisa en toda la zona del óvalo y mandíbula. Puedes sentir un poco de calor o pequeños pulsos — completamente tolerable, sin necesidad de anestesia.
El colágeno comienza su regeneración inmediatamente, pero el efecto visible es progresivo. Durante 2-3 meses notarás cómo tu óvalo se va reafirmando y levantando gradualmente. El resultado alcanza su pico alrededor del mes 3.
Tu mandíbula recupera definición. Las líneas de la mandíbula se vuelven más nítidas y el óvalo facial se reafirma progresivamente.
Tu cuerpo hace el trabajo. Es colágeno nuevo generado por tu propia piel, lo que produce un resultado natural que envejece contigo de forma armónica.
Completamente no invasivo. No hay incisiones, no hay inyecciones, no hay riesgos asociados a la cirugía. Tu piel permanece intacta.
Generalmente, una sesión es suficiente. Para mantener los resultados en su máxima expresión, recomendamos una sesión anual de mantenimiento.
No duele. Puedes sentir una sensación de calor o pequeños pulsos en la piel, pero es completamente tolerable. No necesitas anestesia local. Es una molestia mínima a cambio de un resultado excepcional que notarás durante meses.
Generalmente, una sola sesión es suficiente para obtener un resultado observable. El colágeno sigue regenerándose durante 2-3 meses, así que no necesitas múltiples sesiones de entrada. Para mantener los resultados en su máxima expresión, recomendamos una sesión de mantenimiento anual.
Es ideal para personas entre 35 y 60 años con flacidez leve a moderada en el óvalo facial. Si tu flacidez es más severa, podríamos considerar los hilos tensores como complemento para maximizar el resultado. En la consulta inicial, te digo exactamente qué es lo mejor para tu caso.
Sí, combina muy bien con neuromoduladores para las arrugas de expresión y con rellenos dérmicos para recuperar volumen en pómulos o mejillas. El efecto lifting del HIFU se potencia cuando lo combinamos con estos complementos. Juntos crean un resultado armónico y natural.
Notarás una mejora sutil de inmediato. El colágeno sigue regenerándose durante 2-3 meses, por lo que el resultado completo y más espectacular se ve alrededor de la semana 8-12 después del tratamiento. Es un resultado que mejora con el tiempo.